«Yo, Encarnación Ezcurra»: señora de nadie de la historia nacional

NOTA GASTON PORTADA

Por Gastón Cúneo

Yo, Encarnación Ezcurra es una de las propuestas imperdibles que ofrece la nueva cartelera digital. Como la película de Maria Luisa Bemberg, ella fue «señora de nadie», aunque estuvo casada con un hombre: Juan Manuel de Rosas. La obra retrata a una de las mujeres líderes, invisibilizada y acallada por parte de la historia argentina muchos años antes de instalarse el concepto de empoderamiento.  “De mí, no se habla”, se ataja de arranque. María de la Encarnación Ezcurra y Arguibel, más conocida como Encarnación Ezcurra. Se casó con Rosas en 1813 (“Nos regalamos candombes, una fiesta en medio de la negrada”), murió a los 43 años y en la escena política fue una ferviente defensora del federalismo. Amada por los humildes, los desprotegidos, “los negros”; Ezcurra fue quien guió la carrera política de su marido, fue mapa y estratega.

La obra escrita por Cristina Escofet y dirigida por Andrés Bazzalo la retrata en sus últimos días, cerca de la muerte, recluida en su habitación y alejada de su marido, con quien intercambia pilas de cartas. En aquella correspondencia se revela que fue consejera y cómplice suyo (le inventan un embarazo a la madre de él para poder casarse, porque la figura de Encarnación no agradaba a la suegra). Recorre su vida y se obsesiona con el pasado, con el deseo y con su amor. Y con la política, claro está, instrumento que llevó consigo hasta el final de su vida.

Escofet subtituló su texto como un “monólogo en ocho momentos” e hizo especial hincapié en las mencionadas cartas que compartió con Rosas en los últimos momentos de su vida, mientras Ezcurra permanecía recluida en su alcoba y él se encontraba en el desierto. La obra podría ser una contracara -y un complemento- de El Farmer, (la novela de Andrés Rivera también adaptada al teatro por Pompeyo Audivert, acompañado en escena por Rodrigo de la Serna) que retrata los últimos días de Rosas, “el argentino que nunca dudó”, desde su exilio en Southampton.

NOTA GASTON FOTOEncarnación fue la primera mujer en hacer política, un tanto desde las sombras, otro tanto detrás de la figura de su marido. En un espacio relegado exclusivamente a los hombres, es una figura que guarda muchas similitudes con el nombre de Eva Duarte. Ambas dos, mujeres con la intensidad a flor de piel, fueron parte sustancial de la construcción política de sus maridos. Otra coincidencia está en su final: ambas murieron de cáncer.

Lorena Vega, probadísima actriz de teatro que le pone el cuerpo a Encarnación, también es dramaturga -en la última temporada subió a escena su biodrama Imprenteros, que se vio frenada por el avance de la pandemia- y directora. Actualmente está en proceso de ensayos como directora de Civilización, obra de Mariano Saba que formará parte de la programación de «Nuestro Teatro», ciclo online del Teatro Nacional Cervantes, que seleccionó 21 obras cortas de autores nacionales para ser filmadas y transmitidas por YouTube.

La próxima función de Yo, Encarnación Ezcurra será el domingo 25 de octubre a las 20 horas, en vivo desde el teatro El Picadero. Las entradas pueden comprarse por PlateaNet.

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