Palm Springs: un bucle eterno parecido a la cuarentena

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Por Gastón Cuneo

A lo largo de la historia del cine, la comedia romántica también empezó a buscar nuevos recursos estéticos y narrativos para teñir con un poco más de novedad a la fórmula “chicx conoce a chicx”. Que es, al fin y al cabo, la que sostiene y ordena toda la película: sin amor, sin el flechazo, sin dos personas que se cruzan en algún momento de su vida y se gustan, es imposible que haya una comedia romántica. O al menos una que funcione.

En el año 1990 estrenó una película que marcó a una generación entera y que, inclusive, siguió viva para la posteridad: El día de la marmota (Groundhog Day, también conocida en Latinoamérica como Hechizo del tiempo). En aquella película dirigida por Harold Ramis, Bill Murray quedaba atrapado en un bucle eterno de tiempo y despertaba siempre en el día 2 de febrero, fecha que se conoce en los Estados Unidos y en Canadá como Día de la Marmota, una costumbre tradicional que se usa para predecir el fin del invierno de acuerdo a los comportamientos de ese animal. El film incorporó la fantasía y el concepto de los viajes en el tiempo para darle otra vuelta de tuerca más al género, que después más guionistas reciclaron para usarla en otros (véase el ejemplo de Feliz día de tu muerte en el terror o el de Al filo del mañana para la ciencia ficción).

El viernes pasado estrenó en Hulu (otra plataforma de streaming similar a Netflix y a Amazon Prime video, aún no funciona en la región pero la película puede conseguirse de manera online) Palm Springs, muy a tono con la situación que atraviesa el mundo. En medio de una pandemia, con los ciudadanos confinados en sus casas, la idea de un loop temporal que se repite todos los días suena cercano.

Nyles (Andy Samberg, el mismo de Brooklyn 99) está con su novia en el casamiento de una amiga de ella. Con un look no desaliñado pero sí un tanto dejado (unas bermudas y una camisa hawaiana no son el atuendo ideal para ir a una fiesta), él pareciera estar molesto. No con esa situación en particular, sino con la vida en general. Aprovecha para tomar unos tragos, da un discurso a los novios y se escapa del lugar para tener sexo con Sarah (Cristin Milioti, quien fue la madre de How I Met Your Mother en la novena temporada), otra invitada a la boda. De repente, un hombre aparece en medio de la escena para atacar a Nyles a los flechazos, lo que hace que él salga corriendo y se meta en una cueva. Y es ahí cuando vuelve a amanecer en el mismo día, una, una y otra vez. Pero sucedió algo más: Sarah también lo hizo. Y quedó atrapada al igual que él. Juntos tienen que encontrar la manera de poder revertir esta maldición o al menos, aprovechar ese tiempo para aprender a convivir de a dos y sobrellevar esa situación.

Laópera prima de Max Barbakow (que también tiene guion de otro debutante, Andy Siera) revierte mínimamente el argumento ya conocido de la película de Harold Ramis. Pero su obra salió a la luz en una fecha que planteó una identificación directa con el momento que atraviesa el mundo. Hulu informó que la película batió el récord de audiencia en tres días en la plataforma.

Palm Springs demostró que tomar como punto de partida un disparador ya conocido, siempre y cuando se retome con gracia e ingenio, todavía puede ser rendidor: la fórmula no se oxidó. No solo para el público, sino tampoco para la crítica: en Estados Unidos consiguió un 92% de criticas positivas en Rotten Tomatoes y acá fue halagada por periodistas como Diego Batlle, que la consideró “una de las firmes candidatas a ser la mejor comedia y la sorpresa del año”.

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