La fiesta de las bibliotecas en la Rural

Por Lola Schenone

Todos los años, desde hace más de una década, la Feria del Libro de Buenos Aires destina tres mañanas a recibir a cientos de bibliotecas populares que llegan de los lugares más recónditos del país a comprar libros. Son tres días en los que a las ya clásicas imágenes de la feria se les agregan las de variopintos grupos de gente con interminables listas en las manos e interminables pilas de libros a los pies, haciendo interminables filas para pagar.

Bibliotecas 5
Los bibliotecarios llevan listas con lo que piden los habitués de cada biblioteca.

El Programa Libro % les garantiza a los visitantes un descuento del 50% sobre el precio de tapa de los títulos de los stands participantes. Además, incluye una suma que se les otorga a las bibliotecas para comprar. La Feria abre por la mañana especialmente para los adherentes a este programa. Julia Magistrati es la Coordinadora Institucional de la CONABIP. Explica algo que es clave en el funcionamiento de esta iniciativa: “Ellos seleccionan el material que sus lectores les piden y vienen con sus listas. Es un programa muy democrático porque cada uno tiene la posibilidad de elegir”. Desde que comenzó Libro% nunca dejó de crecer. Este año son más de 1.100 las bibliotecas participantes. “Es un movimiento muy grande y muy heterogéneo, ellos vienen representando a sus provincias, es un momento de encuentro”, describe.

La logística de venir a Buenos Aires para comprar los títulos que durante todo el año los bibliotecarios han ido anotando no siempre es sencilla. Al margen de los gastos, subsidiados en su mayoría por la CONABIP, hay muchas otras cosas a tener en cuenta. Elba, Libertad e Inés son de la Biblioteca Popular Patricias Argentinas de San Ignacio, en Misiones, fundada hace 107 años. “Es la más centenaria de la provincia”, cuenta Elba orgullosa. Este año la Gobernación les dio un colectivo a compartir con otras 26 bibliotecas, por lo que se ahorraron los gastos de pasajes. ¿El viaje? Unas dieciséis horas. “El subsidio que tenemos esta vez es de 13.200 pesos que podemos gastar para libros; no es mucho, pero con el 50% rinde bastante”, dice Elba.

Muchos de los visitantes envían todos los libros comprados por correo. En la Feria funciona una sucursal de Correo Argentino y, además, cuando se registran el primer día, les dan cajas con el logo de la Conabip y les prestan carros para poder cargar lo que van adquiriendo. No es una tarea fácil, hay que acordarse de todos los títulos y de dónde están las editoriales. Para eso es vital tener bien organizada la distribución de tareas. En las listas no pueden faltar los pedidos especiales de los socios. Stella, de la Biblioteca Popular Manuel Belgrano de Pinamar cuenta: “Para nosotros es una hermosa posibilidad de comprar mucho material que nuestros socios nos solicitan durante el año. Esta vez le dimos mucha importancia a la literatura juvenil, hay un gran grupo de chicos interesados en sagas de fantasía y ciencia ficción”.

Un grupo que viajó desde Pinamar, ordenando los libros que llevarán a su biblioteca.
Un grupo que viajó desde Pinamar, ordenando los libros que llevarán a su biblioteca.

La Biblioteca Popular Simón Antieco de Rawson, en Chubut tiene orgullo en su nombre y en las caras de Francisco y Daniel, quienes esperan pacientemente una fila para pagar los libros elegidos. “Somos veteranos de Malvinas, Simón fue un soldado caído en la guerra”, dice Daniel, transmitiendo una emoción que moviliza. “La biblioteca está al lado del centro de veteranos que vamos a inaugurar en unos meses”, agrega. “Lo bueno de nuestra biblioteca es que ahora se han sumado nuestros hijos que vienen a trabajar con nosotros y ayudan mucho”. Es la primera vez que le toca venir. ¿Qué le parece la experiencia? “Esto es muy lindo, muy hermoso, es impresionante”.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados

 

Una revista de TEA Arte

Seguinos

 

 

TEA Arte - Periodismo de Arte, Cultura y Espectáculos

Seguinos