La candidata israelí en el Bafici

Por Noelia Ríos

“El extraño concepto del amor”. Así definelo que muestra su película God of the Piano, mientras conversa con El Espectacular, el director israelí Itay Talque participa de la Competencia Internacional del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI). En su edición número 21 esta fiesta del cine presenta muchas óperas primas y una de ellas es esta historia en la que una pianista se obstina en forjar para su hijo hipoacúsico una exigente carrera musical. Este sábado se conocerán los ganadores de la competencia.

COPIA 1 IMG_2014
Itay Tal en el Museo Larreta de Buenos Aires.

“En el primer borrador de esta película no había un piano, pero al final siempre los termino poniendo, como en mi cortometraje When you Played, porque es un instrumento que aprecio mucho; tiene algo que devela secretos de mi infancia. Además, mis hermanos y yo aprendimos a tocarlo porque mis papás querían, ellos duraron diez años y yo me rendí luego de uno”, dice, entre risas Tal, entrevistado por El Espectacular en el Museo Larreta, luego de la segunda proyección de su película en el Multiplex Belgrano.

En el film, la protagonista está dispuesta a hacer todo para que su hijo, a pesar de la sordera, sea parte de la respetada tradición de una familia de músicos. “Cuando hice esta película, lo que menos pensé fue en el público, simplemente la hice, porque de haber pensado en los espectadores me hubiese perdido en el camino. Yo no podía saber si la audiencia iba a sobrevivir a las cosas extrañas que suceden, si se quedarían conmigo”, cuenta el director.

“Se suponía que esta película iba a ser un cortometraje, estaba pensada así porque iba a durar más o menos media hora, pero no calculé bien su extensión. Cuando comenzamos a filmar ya eran 35 minutos incluyendo las partes del silencio y de la música”, cuenta tal, quien confiesa que no se sentía listo para el largometraje.

Para el director israelí, el cine es “un medio para contar historias como ningún otro medio lo puede hacer, usando música y escritura”.  God of the Piano  fue sostenida económicamente por Tal y la Universidad de Tel Aviv: “El equipo me ayudó mucho. Por ejemplo, el camarógrafo es un gran amigo mío que trabajó gratis, me prestaron una casa para filmar por tres días y lo mismo con el hospital, por eso todavía creo que esto es un proyecto estudiantil porque tiene ese toque mágico de cuando las personas te abren las puertas”, contó.

La película de Tal se mira como una historia que podría suceder en cualquier parte del mundo, pero en Israel tiene una particularidad : “Siento que estando en el Bafici puedo representar un poco de la situación de las mujeres de mi país, porque solo allí se hacen tantos estudios previos al nacimiento de los hijos, diez veces más que en cualquier parte del mundo, así como hizo Anat para corroborar que su hijo no iba a tener ningún problema”. God of the Piano es la  representación de un amor en el que no se permiten errores incluso dentro de una relación incondicional de una madre a su hijo.

Para Tal es la primera vez en el Bafici. “Esta celebración la conocí por otro director de cine israelí, con el que estuvimos por el mundo presentando películas, y me dijo que era una gran oportunidad, que viniera porque había buenas películas y un buen ambiente”, cuenta.

El festival termina este domingo 14 y el sábado Tal sabrá si su película se lleva algún premio de la competencia internacional.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados

 

Una revista de TEA Arte

Seguinos

 

 

TEA Arte - Periodismo de Arte, Cultura y Espectáculos

Seguinos