La buena salud del rock independiente

Por Martín Russo

El periodista Eduardo Fabregat opinó que el rock nacional independiente “vive un momento magnífico” y dijo que figuras como Charly Garcia y David Lebón “se lo pierden porque no mueven el culo para ver a las bandas”. Fabregat fue entrevistado por alumnos de la escuela TEA Arte, junto a sus colegas Roque Casciero y Fernando Sanchez, autores de los libros Vicentico (Zona de música, 2016), Arrogante Rock, Conversaciones con Babasónicos (Ediciones B, 2008) y del recién lanzado Los Auténticos Decadentes, Titanes en el hit (Editorial Planeta), respectivamente.

Eduardo Fabregat, Roque Casciero y Fernando Sanchez, autores de biografías sobre Vicentivo, Babasónicos y Los Auténticos Decadentes respectivamente.
Eduardo Fabregat, Roque Casciero y Fernando Sanchez, autores de biografías sobre Vicentivo, Babasónicos y Los Auténticos Decadentes respectivamente.

Los periodistas se reunieron a propósito del libro de Sánchez sobre Los Auténticos Decadentes, para hablar sobre cómo hacer una biografía de un artista o banda de rock, y la conversación derivó hacia las características del panorama musical del momento. Fabregat explicó que el rock independiente es así por obligación: “No existe un mainstream que lo financie, lo grabe y lo difunda.” Agregó que en la década de los ’80, en la Argentina, las bandas nuevas eran contratadas por la discográfica CBS, luego llamada Sony Music. Ese sello las grabó y pagó a las radios para difundir su música. De esa manera, lograron tener éxito comercial.
“Ahora no es así. Las industria musical paga el pecado de los últimos veinte años”, dijo Fabregat. Se refería a la notable baja en ventas de discos debido a la piratería en Internet sumada a plataformas de streaming como Spotify. Y agregó que, por esta razón, “las discográficas van por lo seguro, lo que va a ser un hit”. Argumentó el periodista que artistas nacionales como Garía, Lebón, Alejandro Medina y Hector Starc “sólo escuchan lo mainstream, no acceden a otros formas de difusión y por eso piensan que el rock nacional está muerto.” Su opinión es totalmente opuesta a esa percepción: «Hoy el rock goza de excelentísima salud, pero hay que moverse para escucharlo”.
Casciero dijo que los comentarios de Garcia y Lebón pueden estar motivados «por una cuestión de ego», algo que podría traducirse como:  “El rock somos nosotros y nadie va a estar a nuestra altura”. Fabregat sostuvo que esa actitud “no es una cuestión generacional» y puso un ejemplo opuesto, de un músico de la misma generación: «Nos cansamos de ver todos los fines de semana a Gustavo Cerati yendo a boliches donde entraban como máximo 100 personas”.
El músico, que trabaja en el diario Página/12, al igual que Casciero, mencionó a varias bandas de rock acutales que a él le gustan, como Las bodas químicas, El perrodiablo y Valle de muñecas, entre otras. Dio como ejemplo la canción «Mientras miro las nuevas olas» de Serú Girán como algo novedoso en su época, sostuvo que “las nuevas olas siguen llegando” y que, por ejemplo, “cambiaron la carrera artística de Charly por completo cuando escucho a Prince”.

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