Hollywood muestra su costado anti-Trump

Veep
Por Rocío Llano

Desde antes de que asumiera como presidente, muchas celebridades de los Estados Unidos se manifestaron en contra de Donald Trump. Algunas figuras reconocidas como Madonna, Scarlett Johansson y Ashley Judd dieron discursos anti-Trump en la Marcha de las Mujeres que el pasado 21 de enero convocó a miles de personas en Washington y se replicó en diferentes ciudades del país y del mundo. Pero no hace falta estar en las calles para escuchar discursos politizados; la temporada de premios coincidió con la asunción del nuevo mandatario y las estrellas de Hollywood se están haciendo oír cada vez que suben a un escenario.

Meryl Streep tuvo uno de los momentos más memorables en la última entrega de los Golden Globes cuando aceptó el premio Cecil B. DeMille en honor a su trayectoria. La actriz dio un sentido discurso de cinco minutos sobre la diversidad, en el que mencionó los orígenes de algunos de sus colegas como Amy Adams, Natalie Portman, Ruth Negga y Dev Patel. “Hollywood está lleno de extranjeros y foráneos, y si los echamos a todos se van a quedar sin nada para ver más que fútbol americano y artes marciales mixtas, que no son artes”, sentenció Steep, refiriéndose a las medidas de Trump, que días después dio la orden ejecutiva que impide que ciudadanos de siete países de mayoría musulmana ingresen al país del norte. “Cuando los poderosos usan su posición para abusar de otros, todos perdemos”, dijo la actriz y enfureció al Presidente, quien le respondió a través de su cuenta personal de Twitter y la llamó “una de las actrices más sobrevaloradas de Hollywood” y “lacaya de Hillary Clinton”.

La noche de los Premios SAG, entregados por el Sindicato de Actores, también estuvo encendida por la política. Ashton Kutcher abrió la ceremonia refiriéndose a aquellos que no podían entrar a su país, con un saludo a los televidentes y “a todos los que se encuentran en aeropuertos que pertenecen a mi América”. Julia Louis-Dreyfus fue la primera galardonada de la noche como la mejor actriz en una serie de comedia. “Quiero que todos sepan que soy la hija de un inmigrante. Mi padre escapó de la persecución religiosa en la Francia ocupada por los nazis. Soy una patriota americana y amo a este país, y porque amo a este país estoy horrorizada por el veto a los inmigrantes porque esa prohibición es anti americana”, dijo la protagonista de Veep que fue muy aplaudida.

Mahershala Ali, ganador por su trabajo de reparto en la película Luz de luna, compartió una anécdota personal cuando subió al escenario. “Mi madre es ministra en una iglesia. Yo soy musulmán. Ella no hizo volteretas cuando la llamé para decirle que me había convertido hace 17 años. Pero les cuento ahora, que fuimos capaces de dejar las cosas a un lado y somos capaces de vernos sin rencores, nos amamos y el amor ha crecido”, relató el integrante de House of Cards. Bryan Cranston también aportó lo suyo cuando recibió el premio a mejor actor en una película para TV, por su interpretación del ex presidente Lyndon B. Johnson en All the Way. Explicó que frecuentemente le preguntan qué diría Johnson sobre Trump: “Honestamente, siento que 36 pondría su brazo sobre 45 y le desearía éxito. También le susurraría al oído una frase que solía usar, como apoyo o advertencia: ‘No mees en la sopa que todos tenemos que comer’”.

Los grandes elencos tuvieron sus propias palabras a favor de los inmigrantes. El reparto de Orange Is the New Black fue galardonado como el mejor en comedia y Taylor Schilling, la protagonista, aprovechó el momento para destacar su diversidad. “Somos un grupo diverso de personas que representa a generaciones de familias que buscaban una vida mejor acá, desde países como Nigeria, República Dominicana, Puerto Rico, Colombia e Irlanda. Sabemos que dependerá de nosotros y de ustedes contar historias que muestren que las fuerzas que nos unen son mayores que las que están buscando dividirnos», dijo la actriz apoyada por sus compañeras. Pero el que mayor impacto tuvo fue el discurso de David Harbour, cuando subió al escenario con la muchedumbre de Stranger Things al ganar como mejor elenco en drama.

Meryl Streep: “Cuando los poderosos usan su posición para abusar de otros, todos perdemos.”

“A la luz de todo lo que está pasando hoy en el mundo, es difícil celebrar la ya celebrada Stranger Things. Pero recibir este premio de ustedes, que toman en serio este oficio y seriamente creen, como yo, que la grandiosa actuación puede cambiar el mundo, es un llamado a las armas para nuestros compañeros y compañeras de oficio para ir más profundo y a través de nuestro arte luchar contra el miedo, el egocentrismo y la exclusividad de nuestra predominante cultura narcisista”, descargó Harbour con Winona Ryder a su lado. En tan solo dos minutos, el actor interpeló a sus colegas, que desde arriba y abajo del escenario vitorearon cada palabra. «Repeleremos a los acosadores, cuidaremos a los bichos raros y a los marginados, a aquellos que no tienen hogar. Veremos a través de las mentiras. Cazaremos monstruos. Y cuando nos perdamos en medio de la hipocresía y la violencia casual de ciertos individuos e instituciones, como lo haría el jefe Jim Hopper, golpearemos a algunas personas en la cara cuando tratan de destruir a los débiles y los marginados», finalizó el actor, que a modo de guiño puso como ejemplo a su propio personaje.

Falta menos de un mes para la próxima entrega de los Oscars, para la que se vaticinan más discursos de este tipo. Los premios de la Academia ya han sido usados para reclamar por la injusticia y la desigualdad. Cuando Patricia Arquette fue elegida como mejor actriz de reparto en 2015 dedicó su premio «a todas las mujeres que han dado a luz, a las que pagan sus impuestos y que son ciudadanas de esta nación, nosotras hemos luchado por los derechos de todos los demás. Ya es hora de que tengamos de una vez por todas igualdad salarial y los mismos derechos para las mujeres en Estados Unidos de América». La activista Sacheen Littlefeather será recordada por haberse subido al escenario de los Oscars en 1973, cuando Marlon Brando la eligió para tomar su lugar al ganar como mejor actor por su trabajo en El padrino. Como explicó Littlefeather, Brando se negó a recibir el premio como protesta al maltrato de los indios estadounidenses por la industria cinematográfica y los incidentes que habían ocurrido en Wounded Knee. Muchas cosas han cambiado en Hollywood, pero las estrellas siguen usando su popularidad para las causas que creen justas.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados

 

Una revista de TEA Arte

Seguinos

 

 

TEA Arte - Periodismo de Arte, Cultura y Espectáculos

Seguinos