Grammys 2017, los premios del bochorno

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por Mag García Felice

El glamour de la alfombra roja, las listas de nominados, los números musicales y los esperados ganadores son los ingredientes principales para una gala de Grammys. Pero el secreto que desata la polémica y el furor en las redes sociales definitivamente se encuentra en el condimento especial: los bloopers.

La 59ª edición de los Grammy Awards, ceremonia anual en la que se distingue a los artistas destacados de la industria musical, fue la más condimentada de los últimos tiempos: problemas técnicos, errores de la producción y de los cantantes se convirtieron en el verdadero centro de atención de la noche.

Adele: de “Hello” a “goodbye” sin escala

La cantante y compositora británica Adele tuvo el papel principal en la premiación. Ganó en las cinco categorías por las que estaba nominada, incluidas las tres más importantes: Canción del año, Álbum del año (estatuilla que decidió compartir con Beyoncé) y Grabación del año.  Esto la volvió la primera artista de la historia en obtener estos tres galardones dos veces.

Pero durante su show en homenaje a George Michael, fallecido en diciembre, la voz de “Hello” se detuvo y pidió disculpas por desentonar. Luego del tropezón, volvió a comenzar, pero acabó llorando en el escenario. No es la primera vez que Adele pasa un mal momento en el escenario de los Grammys. En su performance en la gala de 2016 donde interpretó “All I ask” de su disco 25, su voz sonó desafinada, el piano no la acompañó y el micrófono no funcionó.

Problemas técnicos y cara de póquer

Lady Gaga se unió a Metallica en un inusual show de heavy metal y demostró su versatilidad rockeando con «Moth Into the Flame». Sin embargo, la actuación del conjunto con la diva pop tuvo un notorio desperfecto técnico: el micrófono de James Hetfield dejó de funcionar y Gaga tuvo que compartirlo con él. El músico, enojado por la falla en el sonido, pateó el micrófono y antes del final arrojó su guitarra a un asistente.

El metal no es todo igual

Dystopia, el último álbum de la banda de thrash metal Megadeth fue el ganador en la categoría de Mejor Interpretación Metal. El grupo de Dave Mustaine había perdido doce nominaciones en entregas anteriores, y este se convirtió en su primer triunfo con el gramófono. Como si de una cargada se tratase, el momento en que Mustaine subió al escenario a recibir el premio fue erróneamente musicalizado con el tema “Master of Puppets”, de sus eternos rivales los Metallica. Ni lento ni perezoso, el artífice de “Symphony of destruction” arremetió contra la banda de acompañamiento con este tuit: “Ah, no pueden culparlos por no poder tocar Megadeth».

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