Gaumont: el cine del Estado

Por Ornella Saitta

El cine Gaumont, ubicado frente a la Plaza Congreso, es uno de los pocos cines estatales y exhibe sólo películas nacionales. La distribución, el sustento y la recaudación son completamente distintas a las de los cines comerciales o de cadena. “Nosotros buscamos fomentar la cultura a través del cine nacional y que la gente lo pueda conocer”, cuenta Matías Méndez, programador de la sala.
El espacio se fundó en 1912 pero hasta 2013 fue un cine privado. El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) lo compró –lo alquilaba desde 2002– como primer paso para generar una red de salas a lo largo del país que exhibiera películas nacionales a un precio accesible. Hoy hay casi 50 espacios INCAA por todo el territorio. En el Gaumont se pueden encontrar películas de audiencia masiva con grandes producciones, de audiencia media, documentales digitales con directores que producen sus propias películas y más. “Todo cine nacional apoyado o sustentado por el INCAA se pasa”, explica Méndez.
El precio de las entradas es de 30 pesos y para los jubilados, de 10. Es por eso que las distribuidoras importantes o internacionales como Warner, Fox o Disney deciden cuándo exhibir en el Gaumont los estrenos nacionales que manejan. Al proyectarlos en cines comerciales, donde el valor de la entrada supera los 400 pesos, su recaudación es mayor. Sus filmes, entonces, se proyectan primero en esas salas y, cuando la audiencia baja, se llevan al Gaumont u otros espacios INCAA. “Nosotros le damos la oportunidad a todos de estrenar en el cine. Después, en base a los números, si el público no viene a ver una película, la sacamos de la cartelera. Ayudamos con los horarios, poniendo los documentales a la tarde y las ficciones de las 20:30 en adelante”, continúa el programador.
A pesar del bajo precio de las entradas, las ventas en 2019 fueron menores a las del año pasado.  “Tenemos un público cautivo, un público que viene siempre, un público que sabe que a lo mejor tiene que esperar dos meses por una película y no le importa”, dice Méndez. En agosto las ventas de entradas fueron mejores gracias a los grandes estrenos nacionales como El cuento de las comadrejas y No soy tu mami, aunque el Gaumont debe esperar aún un mes más para exhibir La odisea de los giles. “Los que más vienen son los jubilados, pero estamos tratando de que la gente más joven se acerque ”, cierra Méndez.

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