Emily en París: entre el furor y las críticas

WhatsApp Image 2020-10-06 at 4.32.36 PM

Por Camila Jarsun

El viernes se estrenó la nueva serie original de Netflix del creador de Sex and the City, que a pesar de las críticas se encuentra primera en el top 10 de la plataforma.

Lily Collins es Emily, una joven de Chicago a quien la vida le cambia de un día para el otro cuando la compañía de marketing en la que trabaja se expande hacia Europa, y deciden trasladarla a París, con la misión de aportar el punto de vista estadounidense a la empresa. La capital francesa le hará pasar por diversas experiencias inesperadas entre el amor y la amistad, además de tener que lidiar con una jefa que no parece soportar el choque entre ambas culturas.

Darren Star es el nombre detrás de este proyecto, conocido por ser el creador de la exitosa serie Sex and the City. Pero aunque ambas producciones tienen sus puntos de contacto, para Star, que también es guionista y productor de “Emily…”, ésta no solo tiene un punto de vista más millenial sino que viene desde un lado distinto. “Sex and the city era una serie para mayores de edad, intentando decir lo que nunca se había podido mencionar en televisión, y sobre mujeres modernas. Ésta, en cambio, es una idea de lo que supone para un americano ir a otra cultura. Los estadounidenses no viajan mucho, no son muy internacionales” aseguró. «Llevaba tiempo queriendo hacer una serie sobre una extranjera que vive en París. A los 19 años, cuando recorrí Europa en verano con la mochila, aterricé en la ciudad y me enamoré de ella. Pensé que estaría bien compartir esa sensación con el público” dijo Star.

La moda es un gran tema dentro de la serie, y trajo consigo varias críticas en las redes sociales. El vestuario estuvo a cargo de Patricia Field, quien tomó varias referencias, entre ellas, de Carrie Bradshaw y Audrey Hepburn. Por ejemplo, los pendientes y falda de tul hacen guiño al famoso collar de oro y a la vestimenta de la protagonista de Sex and the City en el capítulo «una chica norteamericana en París»; mientras que el look de la visita de Emily a la ópera es una versión 2020 del LBD de Givenchy que usa Hepburn en Funny Face. Además, el vestido que lleva en la subasta diseñado por el ficticio Pierre Cardot es en realidad de alta costura, hecho por Stephane Rolland, quien le regaló una recreación del look a Collins.

WhatsApp Image 2020-10-06 at 4.32.36 PM (1)
          Vestido LBD de Givenchy, anteriormente visto en Audrey Hepburn para la película Funny Face.

Entre los personajes también hay diferencias marcadas en cuanto a los looks. El de Emily es de un espíritu más alegre, colorido y optimista, el personaje que más críticas se llevó por su extravaganza. Su vestuario se basa en la película Un americano en París, musical de 1951. El de su jefa, Sylvie, interpretada por la actriz Leroy Beaulieu, es discreto y sin matices, y Camille (Camille Razat), una de sus amigas, usa un estilo parisino «clásico».

El elenco lo completan Ashley Park, conocida artista dentro del circuito de Broadway por su papel en la adaptación de Mean Girls, y el actor francés Lucas Bravo, en el rol de Gabriel, el interés romántico de Emily. La serie fue grabada en gran parte en París, durante diez semanas. La idea de Star era meter actrices y actores franceses para dar oportunidad al talento local. Sin embargo, fue la crítica francesa la que más atacó la serie. «(En Emily en París) aprendemos que los franceses son ‘todos malos’, que son vagos y nunca llegan a la oficina antes de que acabe la mañana, que son insinuantes y no están ligados al concepto de la lealtad, que son sexistas y retrógrados y que, por supuesto, tienen una relación cuestionable con la ducha», escribieron en el medio Premiere.

Emily en París es corta, con tan solo diez episodios de media hora, y tiene todos los clichés que se podrían esperar de una comedia romántica, con un guión predecible, básico y estereotipado. Sin embargo, logra ser entretenida y se puede ver en un solo día. Quizás sea por el magnetismo de Lily Collins, también productora de la serie, o el atractivo de recorrer las calles de París en medio de una pandemia, pero es ideal para olvidarse de la realidad por un rato.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados

 

Una revista de TEA Arte

Seguinos

 

 

TEA Arte - Periodismo de Arte, Cultura y Espectáculos

Seguinos