El Halloween de Hubie: la tradición de las comedias de terror

Hubie Halloween, Adam Sandler as Hubie Dubois.
Cr. Scott Yamano/NETFLIX ©2020

Por Milagros Vallejos Soto

En un octubre atípico, con menos fiestas de disfraces y más maratones de terror cinéfilo, Netflix estrenó El Halloween de Hubie, la última comedia del amado y odiado Adam Sandler. El actor y productor se dió el gusto de hacer otra película con sus amigotes de Hollywood que lo acompañan en la mayoría de sus obras y en la productora Happy Madison, además de varias estrellas infantiles de disney y otros shows de la plataforma (es el caso de Noah Schnapp, uno de los niños de Stranger Things). 

Hubie Dubois (Sandler) es el clásico tonto de la ciudad que desde su infancia sufre las burlas y bromas pesadas de sus vecinos y sus hijos. Su inocencia y su buen corazón le impiden hacerle frente a los maltratos que recibe, y esa cualidad sólo es admirada por una ex compañera del secundario (Julie Bowen), que en cualquier otra historia estaría más que lejos de su alcance. Como todos los años, Hubie se propone hacer todo lo posible para que la noche del 31 de octubre sea lo más segura y divertida posible para la comunidad de Salem, la capital “no oficial” de Halloween. Pero la aparición de un psicópata suelto (Rob Schneider), un anciano hombre lobo (Steve Buscemi) y un asesino misterioso, se lo harán mucho más difícil, por lo que tendrá que hacerse valer frente a los demás para salvar a la ciudad que lo rechazó.

Lejos de ser aterradora, aunque si tiene algunos «jumpscares» y elementos clásicos del terror fantástico, El Halloween de Hubie se suma a la lista cada vez más amplia de las comedias de horror. Se trata de un género que nació en parte desde las películas de «clase B» (en la época dorada de Hollywood, se utilizaba como término para referir a las películas comerciales de bajo presupuesto que eran distribuidas sin publicidad, lo que las catalogaba como «inferiores» entre el público y la crítica), donde predominaba lo bizarro y poco creíble, por sobre todo dentro del terror y la ciencia ficción, con mutilaciones sangrientas y criaturas que inspiran más risa que miedo. Luego comenzaron a aparecer las primeras obras que orgullosamente se autoproclamaban dentro de ese estilo, como el clásico The Evil Dead (1981), que si bien tuvo dificultades en el estreno y la venta por su violencia absurda y sin sentido, fue muy aclamada por la crítica y hoy se considera como «de culto».

Ya en la década de los 80, con el «boom» de la ciencia ficción familiar, los directores comenzaron a jugar con varios personajes y lugares del terror clásico y adaptarlos en situaciones más divertidas (por ejemplo, Los cazafantasmas, 1984; La tiendita del Horror, 1987; Beetlejuice, 1988). Fue en los 2000 que la idea de la comedia de terror tomó un punto de vista mucho más satírico y burlón, donde lo bizarro dejó de estar vinculado con los efectos de bajo presupuesto o las criaturas fantásticas, y se mudó a los chistes sexuales y atractivos para adolescentes. La popular saga Scary Movie fue un éxito entre el público juvenil y llegó a establecerse como un ícono de las comedias americanas obscenas de la época (compartiendo el podio con American Pie). Luego, más cerca de los últimos diez años, el espíritu de estas parodias se sofisticó y elaboró películas mejor producidas y con tramas más construídas pero igualmente divertidas y bizarras, tal como sucede con las dos entregas de Zombieland (2009 y 2019) y Felíz día de tu muerte (2017 y 2019).

En El Halloween de Hubie hay un poco de cada una de las ramas que emergen de la comedia de terror. Por un lado, tiene ese humor característico de las películas de Sandler, que juega con lo básico de lo clown (golpes, caídas, situaciones humillantes) y por momentos roza lo bizarro y sin sentido, pero con gags ridículos y sencillos. También, hace uso de algunos chistes sexuales, pero mucho más cuidados y sutiles que en otras de sus franquicias (por ejemplo, la taquillera Son como niños). Está ambientada en un Halloween que remite al terror más familiar, desde La familia Monster hasta la de Disney Halloweentown, con un otoño entre tenebroso y hogareño, y música que acompaña el clima festivo. De alguna forma, es un híbrido de las populares ochentosas, con una historia simpática de superación (y en algún sentido, aprendizaje), combinada con el humor pícaro de los 2000.

El atractivo de estas caracteríscas, junto a un elenco llamativo lleno de cameos para todos los públicos, ya influenciaron enormemente en la audiencia, puesto que en Argentina ya califica como el estreno más visto de la plataforma. Y probablemente, se mantenga en la cima por el resto de la semana.

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