El folklore tradicional, en extinción

Por Lucio Frascini

A partir de los 90, de la mano de Soledad Pastorutti, Los Nocheros, Luciano Pereyra y Abel Pintos, el folklore argentino comenzó a vivir un cambio de paradigma. La revolución que La Sole y su poncho causaron en 1996, hizo que surgiera una nueva camada de folkloristas jóvenes. Se generó interés por el folklore en el público joven y las discográficas comenzaron a apostar por esos artistas.

Ese cambio de paradigma incluye otro tipo de estética, otro nivel en cuanto a la producción visual de los recitales, y, sobre todo, una nueva forma de hacer folklore: fusionar los instrumentos tradicionales -guitarra criolla, bombo legüero, acordeón, etc.- con instrumentos y melodías del rock y el pop. Así, en los recitales de la nueva camada del folklore a fines de los 90 y principio de los 2000, se veían baterías, guitarras eléctricas, bajo, percusión latina, además de los infaltables autóctonos de Argentina.

Hoy el folklore fusión ya es mucho más natural que en esos tiempos. Aunque según Pedro Pacheco -ex músico de Luciano Pereyra y Soledad y baterista de Pachecos, una banda cordobesa emergente que se aboca a ese subgénero- aún hay muchos prejuicios sobre la fusión en el ambiente folklórico e inclusive en el público. “A los conservadores del folklore, que quieren que siga sonando como hace 60 años, no les gusta la fusión y te lo hacen saber”, cuenta.

Pachecos 27/08
Pachecos. Hernán Burgio (teclados), Claudio Pacheco (bajo), Mariana Pelegrino (guitarra y voz) y Pedro Pacheco (batería). (PH: Instagram @pachecosfolkrock)

«Zamba para olvidar», una de las más populares del repertorio folklórico, es versionada por Pachecos con mucha influencia del rock. El baterista cuenta que cuando pasaron la canción por Radio Cadena 3 de Córdoba, si bien recibieron comentarios positivos del público, también hubo muchos negativos. “Hay gente a la que no le gusta este cambio en el folklore, y eso es normal.”

Al contrario, Mauro Vacchiano -vocalista de la banda rosarina Indios de Ahora, formada en 2012- sostiene que hoy ya no existen prejuicios. “Quizá hace quince o veinte años sí los había. Pero ahora ya no, nosotros crecimos con la nueva camada de folklore de los 90 con La Sole, Los Nocheros, Luciano. Ellos fueron los que rompieron las estructuras, para nosotros fue más fácil.»

Indios de Ahora
Indios de Ahora. Jairo Soda (guitarra), Pablo Pascua (voz y guitarra), Mauro Vacchiano (voz) y Lucas Ghione (batería). (PH: Facebook oficial de la banda)

Jorge Luis Carabajal, programador del Festival Nacional de la Chacarera, explica que, en la actualidad, es difícil encontrar bandas netamente tradicionales. “Quedan muy pocos grupos autóctonos. En el festival, muchas veces termina la noche y no participó ninguno.”  Y pone en contraposición a la chacarera, oriunda de Santiago del Estero, con el chamamé: “En el Festival Nacional del Chamamé de Corrientes, hay más tradición. Les tengo un poco de envidia sana. En Santiago hubo mucha renovación, que es algo positivo, pero hizo que queden muy pocos grupos tradicionales”.

Vacchiano y Pacheco afirman que la fusión en sus bandas se dio naturalmente. “Si bien nuestros abuelos y tíos nos inculcaron un folklore tradicional, nosotros nos criamos en una generación más nueva donde escuchábamos todo tipo de música, como el rock”, dice Pacheco. Y sigue: “Mezclar lo que uno lleva en la sangre con otra cosa que también te gusta; lleva a la fusión”.

 

Más allá de que la mezcla de sonidos fluye en ambas bandas, el baterista también argumenta que si el folklore no evoluciona, se muere. La fusión llama mucho más la atención del público joven y, según Pacheco, eso no es algo menor. Además, considera que hay que estar a la altura de la industria musical actual: “No se pueden tocar dos guitarras desenchufadas y un bombo legüero, y competir con lo que ofrecen los festivales de folklore, en los que hoy participan músicos de rock y pop como Axel o Diego Torres.”

Ambos músicos aseguran que, más allá de la fusión, los instrumentos tradicionales son infaltables en su música. Para Pacheco, “una chacarera nunca va a sonar como tal sin una guitarra criolla. Y con el bombo legüero, igual. Tiene que estar ese color folklórico en la fusión”.

Vacchiano adhiere a lo que argumenta Pacheco, y añade: “Más allá de que en Indios de Ahora la impronta es la fusión, cuando hacemos algún clásico del folklore como Cuando tenga la tierra, somos respetuosos de mantener la línea original de la canción”.

Mauro Vacchiano
Indios de Ahora tiene más de 15 años de trayectoria, a pesar de que sus integrantes no llegan a los 30 años de edad. (Facebook: Indios de Ahora)

Para Carabajal, la fusión está bien cuando fluye. “Lo que no me gusta son los grupos que se anuncian como fusión de rock y folklore”, sostiene y sigue: “No me parece mal que se dé naturalmente, pero cuando es algo forzado no va”.

Pachecos e Indios de Ahora son, de alguna manera, discípulos de los precursores del folklore fusión. “La Sole nos aconseja, hizo una participación en nuestro disco, hemos tocado en su pueblo muchas veces, y nos ha invitado a su programa de la TV Pública”, expresa Vacchiano en referencia a la cercanía de la cantante arequitense con Indios de Ahora.

 

En el caso de Pachecos, varios de los integrantes tocaron para Soledad, Luciano Pereyra y el Chaqueño Palavecino. El año pasado decidieron renunciar a esos trabajos para enfocarse de lleno en su banda que cuenta con el «visto bueno» de sus ex-jefes. De hecho, a principio de año, el Chaqueño Palavecino los invitó a tocar en Cosquín como invitados de su show.

Pedro Pacheco
Pedro Pacheco. El baterista tocó para Luciano Pereyra del 2001 al 2009, y para Soledad desde 2009 hasta 2017. (Instagram: @pachecosfolkrock)

Pacheco considera que el éxito en la música es un proceso que se da muy de a poco. “Estuvimos en lugares muy importantes a los que no cualquier banda accede: tocamos en Jesús María en el horario principal, en Cosquín como invitados del Chaqueño, y en Niceto Club, un lugar donde tocan bandas de rock en Buenos Aires. También tuvimos una gira de prensa bastante extensa por Capital”, narra: “Así que estamos expectantes por ver el resultado de todo eso en los festivales de verano”.

Si bien Indios de ahora toca en festivales importantes, como Cosquín y Jesús María, hace varios años; la lucha por un reconocimiento masivo también está presente en ellos. El 21 de septiembre, después de tres años de trabajo, estrenan su segundo disco de estudio, Ser Humano, y lo presentan en La Trastienda Samsung el 29 del mismo mes.

 

Fusión en lo musical y lo estético

Nacho SilvaNacho Silva es un folklorista de 28 años que, además de presentar fusión en su música, también integra elementos del folklore y el rock gótico en su estética. Llegó a la final del reality Operación Triunfo en 2009, y ha compartido escenario con artistas como Soledad, el Chaqueño Palavecino y Los Huayra. Además, a lo largo de su carrera, trabajó con Moria Casán, Aníbal Pachano y Roberto Piazza en teatro de revista.

Las mayores influencias del músico son Horacio Guarany y Marilyn Manson, y las diferencias entre ellos no le impiden convivir con un poco de cada uno. “Cuando empecé -a los ocho o nueve años- tenía una banda con dos guitarras y un bombo,  y me vestía de gaucho”, cuenta el cantante en referencia a su estilo en los inicios de su carrera. “A los 14, me empezó a gustar la onda del rockero estadounidense Marilyn Manson, y comencé a vestirme como él.”

Si bien Silva en el comienzo de su adolescencia ya tenía una estética particular, a la hora de cantar seguía usando la vestimenta tradicional de los folkloristas argentinos -camisa, bombacha, botas, ratras y poncho-, cuenta que un día decidió «empezar a cantar lookeado» como a él le gustaba: «con pantalones ajustados, botas con taco, camisas al cuerpo, y maquillado; aunque siempre con un poncho o una rastra”. Silva relata que en ese período de su carrera también comenzó a fusionar al folklore con el rock. “Subir al escenario siendo yo mismo estuvo buenísimo, y desde ahí no volví más a lo tradicional”.

Más allá de la fusión, Silva asegura que en su música los instrumentos tradicionales son los que predominan: “Me gusta que la base sean las guitarras criollas y el bombo, y sobre eso agrego condimentos del rock.”

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