Borat 2: regreso a yanquilandia

WhatsApp Image 2020-10-29 at 9.11.04 AM

Por Camila Jarsun

La semana pasada Amazon Prime Video estrenó la segunda película de Borat, el particular personaje interpretado por Sacha Baron Cohen. Esta vez, el periodista kazajo vuelve con su humor satírico en Borat, siguiente película documental.

Tras 14 años de Borat: lecciones culturales de Estados Unidos para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán (2006), la segunda entrega continua con el formato mockumentary (falso documental) en el que hace humor con el  covid-19, las elecciones presidenciales 2020 y el conservadurismo de la sociedad, en especial de la estadounidense. Baron Cohen, quien fue productor y guionista, filmó la película en medio de la pandemia y en secreto. Esta vez, al actor británico no lo dirige Larry Charles, quien lo acompañó también en El dictador y en Brüno, sino el escritor y director de comedia Jason Woliner, conocido por series como The last man on earth o Parks and recreation.

La trama se centra en Borat y su encuentro con Tutar, su hija de quince años que sueña con ser como Melania Trump y mira una versión alternativa de la película animada La Cenicienta en la que el príncipe es Donald Trump, o McDonald Trump, como lo llama el periodista. Luego de haber pasado los últimos años en prisión por humillar internacionalmente a su país, el gobierno kazajo le encomienda una nueva misión diplomática para recuperar el orgullo que perdieron: sobornar al vicepresidente Mike Pence con un regalo. A Borat se le ocurre entregar a su hija como ofrenda, y juntos emprenden la aventura de convertirla en la mujer ideal para “el vice agarracoños”. Las cosas cambian cuando sus planes se ven afectados y el exalcalde de Nueva York, mejor amigo y abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, se convierte en el nuevo objetivo de la dupla.

Cohen solo grabó con un par de actores y actrices. A lo largo de las escenas utiliza varios disfraces para evitar ser reconocido y lograr que el resto de las personas reaccionen espontáneamente a lo que sucede sin darse cuenta de que están en una filmación. Si bien ya había recibido varias quejas y demandas, esto no lo detuvo de accionar de la misma manera en la secuela, ya que la gracia de Borat, un personaje antisemita, racista y machista, es lo que hace que muchos se identifiquen con él. La idea del actor era lanzar la película antes de las elecciones del 2020, para alertar sobre el posible peligro de que Estados Unidos se convierta en una democracia iliberal, e incitar a la población a que vote este tres de noviembre.

Maria Bakalova, la actriz búlgara de 24 años que interpreta a Tutar, la hija de Borat, protagoniza una de las escenas más incómodas de la comedia: la entrevista que le hace a Giuliani, el funcionario de 76 años, en la que termina acompañándolo a la habitación del hotel. Cuando éste se encuentra a punto de bajarse los pantalones, Borat entra para detener la situación. «El video de Borat es una fabricación completa. Me estaba metiendo la camiseta después de quitarme el equipo de grabación. En ningún momento antes, durante o después de la entrevista fui inapropiado. Si Sacha Baron Cohen da a entender lo contrario, es un mentiroso frío como una piedra. Tan pronto como me di cuenta de que era una trampa, llamé a la policía» escribió el ex alcalde en twitter. La evolución del personaje de Bakalova permitió que la película tenga una mirada feminista y sume una visión contra el patriarcado.

WhatsApp Image 2020-10-29 at 9.11.04 AM (1)Como era de esperar, Donald Trump también opinó sobre Borat y criticó a Cohen cuando los periodistas le consultaron sobre el tema. «Hace años él intentó engañarme y fui el único que dijo ‘ni hablar’. Es un farsante y no me parece gracioso. Para mí, es un tipo repugnante» fueron sus palabras. El actor británico no dudó en responderle y twitteó lo siguiente: «Donald, aprecio la publicidad gratuita para Borat. Admito que yo tampoco te encuentro gracioso, pero aún así el mundo entero se ríe de vos. Siempre busco a gente para interpretar a bufones racistas, y tú necesitarás un trabajo después del 20 de enero. ¡Hablemos!».

Otro de los momentos más polémicos en la película es cuando Borat convive por el confinamiento con dos teóricos de la conspiración que, entre otras cosas, afirman que “los demócratas son más peligrosos que el virus”, y que los Clinton torturan niños para luego beber su sangre. “Fue lo más difícil que tuve que hacer. Estuve en el personaje por cinco días, despertándome, desayunando, almorzando, cenando y yendo a dormir como Borat. No puedes tener un momento fuera de lugar», le dijo a The New York Times sobre los días que pasó en esa casa. Su intención no era burlarse de ellos, sino mostrar «que son gente común que es buena gente, que acaba así tras ser alimentada con esta dieta de mentiras». Cuando luego lo acompañan a una marcha de conservadores en Washington, Cohen se sube al escenario y con otro disfraz logra que la gente cante su canción con letras racistas, hasta que militantes del movimiento Black Lives Matter llegaron y se dieron cuenta de quién era él, por lo que escapó en una ambulancia.

La película está dedicada a Judith Dim Evans, una mujer que se encontraba dentro de un templo judío con su amiga Doris cuando Borat entra vestido de una manera ofensiva. En vez de insultarlo, se toman el tiempo de explicarle que son sobrevivientes del Holocausto y terminan abrazándolo. Dim Evans murió tiempo después de finalizar el rodaje, pero la familia presentó una demanda contra la producción alegando que tenían la intención de burlarse de la comunidad judía, además de que la hija afirmó que Evans fue engañada para participar. Sin embargo, Deadline informó que hay imágenes de Cohen en las que deja de ser Borat y le cuenta a Evans, no solo que es judío, sino que interpretaba a un personaje ignorante para educar sobre el genocidio.

Borat 2 satiriza a un Estados Unidos casi demasiado feo para reír” dice una de las críticas, pero con la sorpresiva y cómica vuelta de tuerca del final, Cohen demuestra que siempre es posible encontrarle un giro al humor.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados

 

Una revista de TEA Arte

Seguinos

 

 

TEA Arte - Periodismo de Arte, Cultura y Espectáculos

Seguinos